domingo, 31 de octubre de 2010

ByM 3. Una muy mala impresión.

                                            

Blanca no lo tenía claro, pero esa misma noche en que Sara y ella decidieron que no estaba mal pero que no era para tirar cohetes, decidió odiarlo, no dijo: ahora le voy a odiar, le salió del corazón, sin conocerle, eran tan negativas las vibraciones que transmitía que Blanca no lo podía soportar. Las chicas que ya le conocían contaban de él que era una persona muy frívola, un fantasma, un pijo, que su objetivo cuando salía por las noches era buscar a la chica que más le apeteciera y liarse con ella, (y, si se da el caso, echar un polvo) y al día siguiente si te  he visto no me acuerdo, pero que se le podía perdonar un poco porque era simpático. En resumen , era un tipo de persona que Blanca despreciaba.
Jose se dirigió al grupo donde estaban Blanca y sus amigas, fue expresamente para decirle algo a María:
-Miguel dice que esta noche quiere liarse contigo- Sí, se llamaba Miguel. La negativa de María fue inmediata. María, Paula, Sara, Claudia y Blanca empezaron a reírse y a la vez a criticar su chulería y su inmadurez. Blanca lo tachó de creído, y, mientras despotricaba contra él, Jose le dijo:
-Lo que pasa es que tienes celos de María!
-¿Qué dices? Si ni siquiera lo conozco, además no me gusta nada- pero Blanca, sin saber del todo por qué, sintió algo de envidia, por muy pequeña que fuera, no por Miguel, puede que fueran restos de alguien llamado Guillermo, su amor frustrado de más de dos años de duración que se moría por la mismísima María y que ignoraba por completo a Blanca, pero ¿querer gustarle a una persona vacía? Nunca.
Aquella noche Blanca la recordaba agria y dolorosa, se acordaba a pesar de haber pasado ya más de dos años.


Continuará...

sábado, 30 de octubre de 2010

ByM 2.Aquella primera vez.

Entonces Blanca recordó que hacía ya dos años, una noche de verano, lo vio por primera vez. El 90% de sus amigas hablaban de él insistiendo en su tremendo estado físico y su cara bonita, causaba sensación, sobretodo en Claudia, que tenía planes de seducción dirigidos al ''de Madrid'' y Luisa, la guaperas que tiene planes de seducción dirigidos a cualquiera cuando se pone el sol, exceptuando a Paula, que nunca dirá que un chico es guapo, y menos cuando todas lo opinan que lo es.
Blanca y su amiga Sara no tenían ni idea de quién era el susodicho ''pijo de Madrid'', y con desgana y para poder meterse más a fondo en la conversión, se fijaron. Así hicieron, y el veredicto de Blanca y Sara fue que estaba bastante bien, pero que no era para tirar cohetes.
Era un chico ni muy alto ni muy bajo, guapo de cara, ojos grandes, nariz grande y huesuda, que era algo que a Blanca siempre le había atraído, y con el pelo ni muy corto ni muy largo castaño claro, sí, Blanca pensaba que no estaba mal... pero oía cosas de él... ¿o fue de por si una primera impresión?


Continuara...

viernes, 29 de octubre de 2010

ByM 1. Esto no promete nada.




Blanca estaba decaída esa noche ya que Iván se quedaba en casa, para Blanca eso significaba cero diversión, (no sabía cuánto se equivocaba)
Blanca fue directa al lugar donde estaba Paula, su mejor amiga y confidente. Eran las fiestas del pueblo y hacían concierto en la plaza mayor. Blanca se planteaba irse a casa directamente a dormir, pero por otro lado no quería ni siquiera pensar en esa idea ya que eran sus últimos días de vacaciones de verano. Pero el ambiente no ayudaba en absoluto a que Blanca estuviera de mejor humor, ya que, se podría decir que conocía a casi todo el mundo superficialmente, eran esos chicos que llevan los pantalones anchos y se les ven los calzoncillos más de lo que lealmente tendría que estar permitido, y chicas de todo tipo, pero por el estilo. Tenían todos una cosa en común; bebían como si les fuera la vida en ello, y la frivolidad flotaba en el aire, esto deprimía a Blanca...
Fue directa al sitio ,donde estaba Paula, uno de los parques cerca de la plaza, donde había gente haciendo el típico y aburrido botellón, a Blanca no le apetecía hablar con nadie más que no fuera Paula, cero contacto social.
Blanca estaba hablando con Paula, y de repente, alguien le pareció familiar... sí, era él, aquél al que llaman ''el pijo'' o ''el de Madrid''.

Continuará...