Se quedaron hablando en la cama, y esta vez no estuvieron acostados uno al lado del otro, Miguel se quedó sentado y Blanca medio acostada. Una cosa llevó a la otra y acabaron hablando de Luisa (ver capítulo2) y Eric, su ex. Miguel contó a Blanca que Luisa le tiraba los tejos estando con Eric, aunque nunca habían tenido nada. Ella le comentó que ya no estaban juntos, y él, que no lo sabía, se sorprendió, incluso Blanca tuvo la sensación de que se había sorprendió demasiado. Eric y Miguel eran amigos desde la infancia. Él muy serio dijo:
- Luisa es guapa- a lo que Blanca contestó con sinceridad.
- Sí, lo es- a pesar de que Blanca era consciente de lo insignificante que seguramente sería ese comentario, se le pasó por la cabeza que al saber que Eric y Luisa ya no estaban juntos, quisiera ir a por ella... por mucho que Blanca quisiera, no podía dejar de pensar en lo peor.
- Luisa es guapa- a lo que Blanca contestó con sinceridad.
- Sí, lo es- a pesar de que Blanca era consciente de lo insignificante que seguramente sería ese comentario, se le pasó por la cabeza que al saber que Eric y Luisa ya no estaban juntos, quisiera ir a por ella... por mucho que Blanca quisiera, no podía dejar de pensar en lo peor.
Miguel empezó a vestirse, Blanca no tenía ningunas ganas de vestirse, y menos aún de irse de allí:
- Me costará más vestirte que desvestirte.- Se levantó, Blanca seguaí acostada, él cogió el teléfono de Blanca y miró el fondo de pantalla, donde estaba Iván:
- ¿Es él?
- Sí, pero en persona es más guapo- De repente, Miguel puso cara de malo y salió corriendo de la habitación con el teléfono como diciendo: te voy a cotillear las fotos y los mensajes; y Blanca es demasiado fan de su privacidad como para que no le importe que Miguel se quede a solas con su teléfono, así que fue detrás de él, se puso rápidamente la falda y fue buscándole gritándo que donde sea que estuviera que eso era privado. Lo buscó por toda la casa, hasta que al final Blanca se rindió:
- Vale, me da igual- pero enseguida se dio cuenta de que no había ido aún a la habitación de su hermana, así que fue silenciosamente. Abrio la puerta poco a poco porque sabía que se habría escondido detrás de ella, y cuando hizo tope, la cerró y él estaba allí. Entonces Blanca se lanzó encima de él, se abrazaron y él la levantó a la vez que se dieron un beso. Miguel puso sus manos debajo de la falda creyendo que encontraría la ropa interior de la que Blanca tanto se avergonzaba, pero no le había dado tiempo a ponérsela:
- Me encanta, llevas minifalda pero no llevas bragas- le devolvió el teléfono.
- Me costará más vestirte que desvestirte.- Se levantó, Blanca seguaí acostada, él cogió el teléfono de Blanca y miró el fondo de pantalla, donde estaba Iván:
- ¿Es él?
- Sí, pero en persona es más guapo- De repente, Miguel puso cara de malo y salió corriendo de la habitación con el teléfono como diciendo: te voy a cotillear las fotos y los mensajes; y Blanca es demasiado fan de su privacidad como para que no le importe que Miguel se quede a solas con su teléfono, así que fue detrás de él, se puso rápidamente la falda y fue buscándole gritándo que donde sea que estuviera que eso era privado. Lo buscó por toda la casa, hasta que al final Blanca se rindió:
- Vale, me da igual- pero enseguida se dio cuenta de que no había ido aún a la habitación de su hermana, así que fue silenciosamente. Abrio la puerta poco a poco porque sabía que se habría escondido detrás de ella, y cuando hizo tope, la cerró y él estaba allí. Entonces Blanca se lanzó encima de él, se abrazaron y él la levantó a la vez que se dieron un beso. Miguel puso sus manos debajo de la falda creyendo que encontraría la ropa interior de la que Blanca tanto se avergonzaba, pero no le había dado tiempo a ponérsela:
- Me encanta, llevas minifalda pero no llevas bragas- le devolvió el teléfono.
Volvieron a su habitación y Blanca acabó de vestirse. Mientras Blanca se ponía el sujetador dándole la espalda a Miguel, que estaba mirando por la ventana, y mientras intentaba ponerse la camisa, él la abrazó por detrás y puso sus manos sobre sus pechos. Blanca habría preferido un simple abrazo en lugar de volver a sentir dolor en los pechos, pero la sola intención de Miguel le gustó.
Miguel le dio la ide a Blanca de que fuera al cuarto de baño a adecentarse, borrar el rojo intenso de sus labios, peinarse el pelo medio enmarañado y quitarse el cartel de la frente que ponía en times new roman negrita y subrayado ME HE REVOLCADO CON UN TÍO. Y cuando acabó salieron a la calle. Él iba a comer a casa de sus abuelos y blanca a comer a su casa No coincidimos mucho camino, solo cinco pasos tuvieron que separase, se dieron dos besos, y él dijo como si nada hubiera pasado pero sin poder disimular a ojos de Blanca lo que había pasado: Bueno, adiós, a cuidarse.
Hola, me gustó mucho tu escrito. Algo parecido me pasó alguna vez en mi vida. Lo que más decepciona es cuando llega esa despedida fria y sigues tu camino sola...
ResponderEliminarUn saludo desde Perú.
Andrea