viernes, 7 de enero de 2011

ByM 45. Y eso es lo que quiero, besos.



No llevaban ni cinco minutos besándose y él se quitó la camisa, Blanca se sorprendió por el poco tiempo que necesitó para quitársela y le dijo:
- No me has dado tiempo a que te la quite yo- No dijo nada y siguieron con los besos.
Él, sin tardar mucho, puso la mano por debajo de la camisa de tirantes de Blanca, después debajo del sujetador, y no fue una sensación agradable ni especialmente placentera, a ver, el solo hecho de que fuera Miguel el que estaba ahí a Blanca ya le daba placer, pero lo que vengo a decir es que le apretó demasiado el pecho, tanto que le hizo daño, sus gestos no derrochaban dulzura ni delicadez, pero era él.
Hubo un momento en que, mientras se besaban, a Blanca se le ocuriió abrir los ojos, él los abrió también y estuvieron besándose y mirándose fijamente, para Blanca fue realmente intenso y placentero. Blanca se puse encima de él, Miguel le quitó la camisa y el sujetador a la vez, fue sorprendente, porque Blanca tenía la ide de que de normal te quitan primero la camisa, y luego, o un poco más tarde el sujetador, pero no, él lo hizo a la vez, y lo que más le sorprendió fue su rapidez y agilidad quitándole el sujetador, ni se enteró,  solo le hizo falta soplar y se desabrochó.
Besos, mordiscos en el cuello, besos en las orejas. Miguel puso su mano debajo de la falda de Blanca, le tocaba, pero cuando ponía la mano debajo de la ropa interior se la apartaba, era un acto reflejo, y no era que no quisiera que le tocara, a pesar de que le tenía mucha confianza para lo poco que le conocía, aun tenía poca confianza, puede que por eso no le dejó que le tocara debajo de la ropa interior (al principio) Él lo intentó varias veces y no le dejó, a Blanca le costaba dejarse llevar, a pesar de que él le inducía a que se dejara llevar, pero hubo un momento en que Blanca se derritió, que fue cuando Miguel le preguntó al oído muy bajito:
-¿Qué quieres que te haga?- Blanca no tenía ni idea de qué contestar, tenía claro que quería que no parara de besarle, y le dijo que lo que él quisiera, entonces fue cuando él dijo:
- ¿Pero cómo quieres que te haga lo que quiera si cada vez que bajo la mano me la quitas?- no lo dijo enfadado ni de mal humor, Blanca no se sentía presionada si eso es lo que estáis pensando.


Continuará...

No hay comentarios:

Publicar un comentario