martes, 30 de noviembre de 2010

ByM 28. Subirse por las paredes.




Cuando Blanca ya supo cual era el día en que vendría, lo único que hizo fue pasearse por todo el barrio por si se encontraba a Miguel de forma ''casual'', estaba obsesionada. Blanca esperaba recibir un mensaje suyo, pero por otra parte estaba casi 100% segura de que ni siquiera se acordaría de ella, además teniendo en cuenta que ya salía con alguien, eso la desanimaba mucho, a parte de que se sentía feísima y le había salido un grano en la frente justo al lugar donde las indúes se pintan el lunar.
Un viernes noche, Blanca salió con amigos, miraba el teléfono cada cinco minutos, no pudo más, y les contó a Paula y a Ana (fiel amiga de Blanca) que Miguel estaba en el pueblo, les contó también que esperaba un mensaje suyo pero que sabía en el fondo que no iba a llegar, y sobre todo les dije que no quería por nada del mundo enviárselo ella, el orgullo de siempre.
Las tres estuvieron debatiendo varias opciones, y Ana, junto con Paula, la animaron para que se tragara su orgullo y fuera ella quien le enviara un mensaje. Eran ya casi a las dos de la madrugada, pero Blanca no podía esperar más y le envió el mensaje, pensado, repensado y supervisado por Ana y Paula:

Hola Miguel, me han dicho que has venido al pueblo, si te apetece quedar un día de estos dime algo.

Y lo envió, pero eso sí, ni besos al final ni nada, ni siquiera una muestra de afecto, antes morirse.
Esperó toda la noche una contestación, no llegaba, Blanca se subía por las paredes, su ya calmado odio se convertía en odio desorbitado.
Blanca se fue a casa a dormir, le costó dormirse, finalmente lo consiguií, y, en la oscuridad, un sonido de teléfono la despierta eran las nueve de la mañana. Blanca saltó de la cama y se avalanzó a leer el mensaje, y era él:

Blanca! La verdad es que me encantaría, ahora aun estoy algo enfermito que ayer estuve mal, pero si estoy al 100% por la tarde te digo algo. Un beso.


Continuará...

lunes, 29 de noviembre de 2010

ByM 27. Foto




Llegó diciembre, y Blanca sabía que él iba a ir a su pueblo, ¿Que cómo lo sabía? Claudia solía saber cuando Miguel iba al pueblo, y, diciembre, los días de navidad iba, ya que tenía familia en el pueblo. Blanca descubrió algo más, no lo descubrió exactamente, Claudia se lo contó sin venir a cuento, como quien no quiere la cosa, Claudiale dijo a Blanca que Miguel estaba saliendo con una chica.  Blanca buscó una foto en la red social, la chica era guapa, se llamaba Gisela, la foto era preciosa, salían Miguel y Gisela sentados apoyados en un árbol, Miguel la abrazaba. Los colores eran preciosos, las hojas rojas, amarillas y naranjas se habían apoderado del suelo, el cielo era azul, Miguel llevaba un jersey de lana verde oscuro, la cara seria mirando a Gisela, estaba precioso, y ella, muy morena, de pelo castaño oscuro, ojos marrones aguileños, la raya perfilando el ojo, sonreía mirando a la cámara, era una foto preciosa. A Blanca no le dolió especialmente, la opinión de Paula fue:
- Que poco le ha durado la tontería, ¿No?- Paula se refería a se había olvidado pronto de Blanca, porque empezaron a salir en noviembre, dos mese después de conocer a Blanca. Blanca no acababa de compartir la opinión de Paula, ya que, Miguel es Miguel, y no esperaba que fuera a guardarle ninguna fidelidad, ni siquiera lo deseaba, habría sido absurdo e hipócrita.

Continuará...

domingo, 28 de noviembre de 2010

ByM 26. En un tiempo, nada más se sabrá.

En un principio, Blanca pensó en enviárselo por mensaje privado, pero lo pilló conectado, así que, lo que había escrito, lo soltó por trozos. Algunas cosas las modificó, algunas las omitió y otras las añadió.




B: Él, tengo que hablar contigo.

M: Dime, Blanca.

B: Quiero hablar contigo, esta vez lo diré todo, quisiera empezar diciéndote que me duele recordar que a Jose le preguntaste que si tenías posibilidades conmigo o con Paula, y no que si yo tenía novio, que fue la mentira que me dijiste, pero no quiero que me des explicaciones sobre eso, no las quiero.

Lo que pasa es que antes de conocerte mi relación con Iván, iba tremendamente genial, y después de lo que pasó hay una espina clavada.

M: Lo siento de verdad, Blanca, no era esa mi intención esa noche, perdona si por mi culpa hay una espina.

B: Y estoy harta de preguntarme: ¿Por qué no me habla? ¿Por qué no me contesta aquel mensaje? y tampoco quiero que me des explicaciones sobre esto. Querría eliminarte del Messenger y de la red social.

M: :(

B: ¿Qué piensas?

M: Que me duele saber que no volveré a saber nada de ti hasta que un día que no sé ni cuándo ni dónde nos volvamos a encontrar.

B: No te olvides mucho de mi

M: No lo haré.

B: 689376983, úsalo si vienes a mi pueblo.

M: 857858598 para que sepas quien llama.




Y nada más se supo, se dejó de saber del todo, cero, Blanca decidió olvidarlo, y más o menos lo consiguió, pero se aseguró de averiguar cuándo volvería.

Respecto a Iván, fueron felices, la historia de Miguel no había bastado para que esa relacion decayera.


jueves, 25 de noviembre de 2010

ByM 25. ¿Adiós?


Ni siquiera dio tiempo a Blanca para despedirse , se desconectó ipso facto, y Blanca se sintió fatal. ¿Para qué insistes? Se dijo, ¿Si en realidad no fue nada? ¿Por qué insistes? Se sentía estúpida y niñata por darle tanta importancia a una persona que conocía solo de haber estado más o menos 4 horas hablando.
Blanca le contó la conversación a Paula, y muy seria y serena, (y típico de ella) dijo:
-Blanca, no puedes seguir así, te estás comiendo mucho la cabeza, y ten en cuenta que tienes a Iván.
Y Blanca sabía que teniar razón, no se la negó, y le pareció lo más sensato por su parte, aunque en realidad no sentía remordimientos por Iván, y, además, no había dejado de quererle, pero por dentro se obligaba a sentirse culpable.
Blanca cogió su libreta especial y escribió la ''carta final'':


Hola, sé que esto no viene a cuento, que soy una pesada, lo que sea. Pero para mí es mejor acabar con esto ya:
No sé cómo explicarlo, en qué orden soltar esto, que la habría tenido que haber soltado ya hace tiempo.
Ya lo sé, no fue ‘’nada’’ en verdad, solo una noche… pero mira lo que puede suponer una estúpida noche… Pensaba que con los días se pasaría, pero no del todo, aparte que, aunque yo pienso que no eres como me dicen que eres, me duele recordar que a Jose le preguntaste que si tenías posibilidades conmigo o con Paula, y no que si yo tenía novio, que fue la mentira que me dijiste, y que le dijiste a Javi que esa noche te tenías que liar con alguna, lo que hizo que me sintiera una cosa de usar y tirar, y soy exageradamente orgullosa para que me dé igual, por eso te he dicho que no sé qué pensar de ti. Tú pensarás: ¿Qué me estás contando si sólo fue una noche? Pues yo me pregunto lo mismo, y también pienso: ¿Cómo puede ser que no me haya liado con este con quien tuve oportunidad y a este (tú) le diga que sí?
Lo que pasa es que antes de conocerte mi relación con Iván, iba tremendamente genial, y después de lo que pasó hay una espina clavada, y me parece muy mal por mi parte haber hablado contigo o simplemente haberte echado de menos y después estar con él1, besarle y decirle lo mucho que le quiero, que por muy verdad que sea creo que no se lo merece y no quiero joder lo que estoy viviendo con Iván.
Necesito decirte que me calaste, y no me preguntes por qué y el caso es que me cuesta mucho que me pasen estas cosas, y estoy harta de preguntarme: ¿Por qué no me habla? ¿Por qué no me contesta aquel mensaje? Y me siento una cría y una estúpida al soltarte todo esto, incluso me da vergüenza, y me gustaría poder decírtelo a la cara, pero para eso tendríamos que vivir cerca, pero para eso tendríamos, que lo empeoraría todo más.
Lo que con este rollo del siglo2 te quiero decir es que no puedo seguir acordándome de ti cuando te conectas, y yo sufro porque no me hablas y yo por mi puto orgullo tampoco te hablo, y ya que no hablamos, querría eliminarte del Messenger, del la red social, porque esto no me hace bien. Habría podido haberte eliminado sin decirte nada, pero creo que no te lo mereces (aunque a lo mejor a ti esto te esté dando igual)
No digo que no me gustaría verte si alguna vez vienes a mi pueblo, pero creo que con esto hago lo correcto.
Espero que te vaya todo genial, que disfrutes, y que sepas que por mucho que digan, eres una persona que vale la pena conocer, y espero volver a verte algún día si tú quieres.
Muchos besos


Continuará...


miércoles, 24 de noviembre de 2010

ByM 24. Me he pasado.

Pasaron los días y Blanca no recibía ningún mensaje de Miguel, y no entendía por qué. Él de vez en cuando se conectaba y no saludaba a Blanca, ella a él tampoco, por supuesto, puro orgullo, pero a veces no podía aguantar más y le saludaba. Él le contestaba de inmediato, nunca tardaba, las conversaciones eran agradables, pero se acababan, y Blanca nunca le reprochó que no le contestara el mensaje. Pasaron así unas cuantas semanas, hasta que, un día, una de las conversaciones fue a más
Miguel: ¿Qué tal con tu novio?
Blanca (Contestando con toda la sinceridad del mundo y sin ninguna mala fe): No puedo quejarme, hace nada hicimos medio año.
Miguel tardaba mucho en contestar, y la impaciencia le pudo a Blanca:
B: ¿Y tú, estás con alguien?
M: No, estoy más solo que la una…
A Blanca le sonó dramática, pero ella optaba por hacerse la dura.
B: Mmmm… ¿Pobrecito?
M: Sí
Blanca no entendía por qué él le estaba contando esas cosas, y, tras esta afirmación, decidió aflojar.
B: Venga, ya verás como no te costará encontrar a alguien.
M: Pero es que estoy harto de que siempre me pase lo mismo.
B: ¿Y qué es lo que te pasa siempre si se puede saber?
M: Que me dejo llevar demasiado por los sentimientos sin usar la cabeza.
Blanca deseó tener claro sobre a qué se refería, ya que, podría decirlo como algo general, o podría decirlo recordando aquella noche, y a Blanca le dolía no saberlo porque no podía acabar de creer que él pudiera tener sentimientos, y sobre todo lo dolía pensar lo segundo y estar equivocándose.
B: A mí lo que me pasa es que hago siempre lo que siento sin pensar en las consecuencias. Que ahora que lo leo, es lo mismo que te pasa a ti.
M: Vaya, es verdad
B: Aunque... no parece que te afecte liarte con una una noche.
Blanca lo volvió a leer y se arrepintió en el momento de lo que había dicho, más que de lo que había dicho, de la brusquedad con la que lo había dicho, pero daba igual, porque el mensaje instantáneo ya estaba en pantalla.
M: ¡Pues claro que me afecta!
Y Blanca intentó rectificar.
B: Perdóname, no quería insinuar que eres una máquina fría y  sin sentimientos…
M: Que mas da, es normal que pienses así después de todo lo que te han dicho de mí. Pero lo siento, yo soy como soy.
B: Te pido perdón por lo que te he dicho, no quería decirlo así, solo quiero saber si es verdad o no.
ÉL: Me tengo que ir a pasear al perro y a comprar, adiós.


Continuará...

lunes, 22 de noviembre de 2010

ByM 23. Odio







Blanca le agregué de inmediato. Al día siguiente hablaron, él la saludó, la conversación fue breve y superficial, no se mencionó nada de aquella noche, nada de lo que dijeron tuvo importancia.
Pasaron los días, y Blanca esperaba que le contestara el mensaje, pero no recibía contestación alguna, él no se conectaba, los días fueron pasando, Blanca comprobaba cómo él entraba en la red social pero no se molestaba en contestarle el mensaje, y fue acumulando odio y rencor, volviendo a creer de nuevo que era como le habían dicho, la vergüenza hacia sí misma era inaguantable, sobre todo le hizo gracia pensar que en el último mensaje le había dicho que esperaba que le escribiera más, y cuando pensaba que de nada había hecho una montaña de arena, se sentía verdaderamente mal, sobre todo porque podía dar pie a que Miguel la tomara como una niña tonta o se estuviera riendo de ella.
Era el primer fin de semana desde que comenzó las clases, era una noche aburrida, un sábado noche sin salir, ninguna película que ver, nada interesante que leer, una duda y pena en la cabeza. Blanca se conectó, a la vez que escuchaba música y miraba cosas sin importancia, pero en el fondo no se iba a dormir porque mantenía la esperanza de que Miguel se conectara. Eran las dos de la madrugada pasadas, y Blanca inició una conversación virtual con Paula, lloraba sus penas y reincores. A los quince minutos, él se conectó, y aunque supuestamente Blanca se había estado entrenando para que no se le saliera el corazón del pecho cuando Miguel se conectara, se le salió del pecho. Blanca no le saludó, no quería rebajarse a tal grado, pero definitivamente se quise morir cuando fue él quien no tardó en saludarla. La conversación era normal, Blanca estaba especialmente seca con él, no quiso preguntarle por qué no le contestaba el mensaje, no quería parecer que se arrastraba, en cambio, él estaba amable y simpático, pero no mencionó lo del mensaje. No estuvieron0 ni cinco minutos hablando cuando Miguel le dijo:
- Me tengo que ir, te deseo lo mejor, Blanca.- y se desconectó sin darle tiempo a Blanca de decir nada.




Continuará...

sábado, 20 de noviembre de 2010

ByM 22.Parece tomar carrerilla.

Y en siete minutos contestó:



Me alegra de que te lo hayas tomado con sinceridad :) cuando empecé a recibir los mensajes por aquí en la red social creía k ibas a estar indignada por lo que sucedió y cabrearte conmigo, por eso me ha alegrado leer el rollo del siglo, de este del anterior y del que viene. PORQUE PEDAZO DE ROLLO DEL SIGLO, es broma solo que como tú dices estoy acostumbrado a recibir mensajes más cortos y superficiales, que es lo que a ti te hace tan especial y lo que hizo que aquella noche nos lo pasáramos tan bien.
Yo también opino lo de- "Otra putada es no haber podido "disfrutar más del momento", por el hecho de tener novio y que vivamos lejos... " pero bueno... no dio más de sí aquella noche,
Mi email es ................@hotmail.com, aunque si decides seguir utilizando el facebook para mantener el contacto me parece bien ya que intento no ser de los que se pasan la vida frente al ordenador con el msn.
Un beso.



Contesté:

Hola.
Una cosa: ¿por qué tendría que estar excesivamente indignada o cabreada? Bueno, he de decir que una pequeña razón encontré, pero bueno, y además, la mas responsable dl ''beso'' (no sé cómo llamarlo) fui yo... y tampoco tendría que indignarme, porque yo misma me lo busqué.
Vale, respecto al rollo del siglo la explicación que te voy a dar es que me encanta escribir, y cuando me pongo en ello no tengo límite xD
Voy a seguir hablando contigo por la red social, aunque igualmente te agrego al msn, pero yo tengo internet semana si semana no (esta semana no tengo internet y para usarlo tengo que hacer juegos malabares, pero vale la pena) y la semana que tengo internet, a no ser que tenga que estudiar, me quedo muy poco rato por msn, pero en fines de semana por la noche ya lo que me dé la gana.
Por cierto, tú también te has pegado tu rollo del siglo :P los espero.
Besos.

viernes, 19 de noviembre de 2010

ByM 21. Eufórica



Era justamente lo que Blanca quería leer pero no  exactamente lo que esperaba, era mejor, y, por un momento, dejó de lado los millones de defectos que le había encontrado y los temores, eufórica le contesté:


Sí, contesta a mi pregunta, aunque admito que no esperaba esta respuesta. Pero me lo voy a creer, ya que quiero dejar esa faceta de mujer fuerte e independiente, por mucho que me digan que para liarte con una chica harás lo que sea y luego te olvidas de ella y que eres muy superficial (que por cierto, esto no fue lo que me hizo decirte que no me contestaras). Prefiero guiarme por mi misma, y ser idiota, o lista y confiar en lo que dices, ya está, dejarlo así simplemente. Aunque lo que pasó tampoco fue gran cosa, yo no puedo olvidarme al instante. No puedo, simplemente. No soy una persona capaz de tomármelo a la ligera y he de decir que por eso me siento estúpida. Otra putada es no haber podido "disfrutar más del momento", por el hecho de tener novio y que vivamos lejos...
Bueno, ahora que he dicho la verdad me siento "mejor", supongo que ya nos veremos... cuando vengas al pueblo. Si quieres podemos habla de vez en cuando por msn, no? De todos modos yo también lo pasé bien una noche que prometía ser aburrida,y pocas veces he tenido la sensación de poder hablar en confianza con alguien. Y después de darte el rollo del siglo, gracias a ti también por aquella noche.


Continuará...

jueves, 18 de noviembre de 2010

ByM 20. ¿Responde esto a tu pregunta?



Al día siguiente , Blanca recivió una contestaci´pm

¿Qué se supone que has averiguado sobre mi que yo mismo no hubiese llegado a contarte?


Y Blanca, sintiendo ya que aquello era un sinsentido, una pérdida de tiempo, que estaba quedando como una obsesa, como una niña sin a penas experiencia (que en realidad es lo que era) contestó:


¿Qué más da? No importa, en verdad es una ''tontería'' y yo no tendría que estar preguntando estas gilipolleces. Lo único que pasa es que no me puedo quedar indiferente, aunque sé que en realidad no pasó nada especial, pero tampoco lo premedité. En fin, si quieres contestar el mensaje, hazlo, si no, no.


A los diez minutos, Miguel contestó:


Pues sí que te voy a contestar, porque quiero decirte que me pareciste una chica increíblemente interesante y que disfruté mucho hablando contigo en vez de ganándome una leche con los macarras del pueblo en una noche como esa, y quería darte las gracias por ese día. Lo siento si las cosas acabaron haciendo que, pues bueno, te sintieras mal por el hecho de tener novio, por eso me disculpo, pero me gustaría que supieras que, aunque de igual lo que pasara esa noche, porque tu vives en el pueblo y yo en Madrid, que me lo pase francamente bien y por poco que parezca hizo que volviera contento a Madrid.
Responde esto a tu pregunta?

Continuará...

miércoles, 17 de noviembre de 2010

ByM 19. Mentira, ¿no?

Blanca sintió unas horribles ganas de hablar con Miguel, y sabía de qué. Podría haberles pedido perfectamente su Messenger a Paula o a Claudia, pero no le apetecía hablarle por ese medio, así que le dieron la idea de buscarle en la red social y enviarle un mensaje privado. Lo encontraron fácilmente, y Blanca no vaciló en escribirle un mensaje, diciéndole que tenía sus dudas sobre lo que pasó, que no sabía si sentirse como algo de usar y tirar, porque le habían contado lo que le habían contado de él.

A las ocho y media, Blanca salió de casa de Paula dispuesta a irse a su casa. Por el camino se encontró a Jose con la moto, se paró y le dijo si quería que le llevara: Esta es la mía, pensó Blanca. Mientras se ponía el casco le preguntó:
-Jose, ¿Es verdad que anoche Miguel te preguntó si yo tenía novio?
-No, él me preguntó que si tenía posibilidades contigo o con Paula, y yo le dije que no porque con Paula… no, y contigo tampoco porque tienes novio- Blanca se sintió fatal al pensar que le había engañado, pero después de lo que sabía de él, se lo esperaba.
-¿Os liasteis al final?- Jose lo preguntó tan naturalmente que ofendió a Blanca, y le contesté furiosamente, tan furiosamente que Blanca creyó que fue como contestarle un sí:
-¡No!- y se sintió muy hipócrita.
Cuando Jose la dejó en casa, Blanca le decidió enviarle otro mensaje a Miguel:

Me parece que ya he averiguado bastante. No hace falta que contestes el otro mensje.



martes, 16 de noviembre de 2010

ByM 18. Melancólica




Al día siguiente, por la tarda, Blanca quedó con Paula, se lo tenía que contar todo. Era un día muy gris, llovió exageradamente para hacer el ambiente y ponerse Blanca en un estado más melancólico y enfermizo. Claudia (Mencionada en el capítulo 2, ''Aquella primera vez'') también fue con ellas, y, aunque a Blanca no le apetecía mucho que ella lo supiera, no le iba a decir que se fuera a su casa, y lo que no quería era aplazar el cotilleo, además conocía a Claudia de hace mucho y, aunque no fueran mejores amigas, habían confiado la una con la otra en algún momento…
La reacción de Paula fue de sorpresa, imaginaba la intención de Miguel, pero no esperaba esa reacción por parte de Blanca, pero lo que a Blanca más le asombró, fue la reacción de Claudia, que no optó por sorprenderse ni por reñir a Blanca ni por decir bien hecho, se dedicó a hablar mal de él como no lo ha hecho con ninguna persona, (cosa rara en Claudia ya que tenía personas ''predilectas'' para hablar mal). A Blanca le contó (Paula ya lo sabía) que hacía dos años (justo cuando Blanca lo vio por primera vez) que estuvo tiempo gustándole Miguel, que, llegaron a ser amigos, y que aunque nunca le confesó sus ''sentimientos'', Blanca acabó sabiendo que sí se enteró. Claudia hablaba de él como si sintiera amor-odio, le habló de él cosas nefastas, dijo que era un fantasma, una persona muy falsa, un ligón superficial, y otra vez que era muy falso, y otra vez que era muy falso, y otra, y otra, al final a Blanca le molestaba que no parara de hablar mal de Miguel, sobre todo porque parecía un disco rallado. Lo malo era que, no veía disparatadas las cosas que decía de él, y algunas las había podido ver la noche pasada.

Continuará...

lunes, 15 de noviembre de 2010

ByM 17. La separación



Blanca subió a casa, derramó una pequeña lágrima, no sabía exactamente por qué, si por Iván o por la experiencia recién vivida (por la segunda), no se podía explicar aquella intensidad, y ni siquiera podía entender esa atracción tan repentina entre dos personas.
Entró en su habitación y se quité por primera vez la pulsera que Iván le había regalado por su cumpleaños, se quitó el trozo de plástico más significativo de su vida (en ese momento) porque se lo pedía el corazón, lo dejó delicadamente, con mucho respeto en su pequeño joyero. Blanca se quedó en ropa interior, cogió su libreta especial y un bolígrafo, y empezó a escribir ese remolino de sensaciones vivido diez minutos antes.

Tengo que controlar esto, no puedo seguir tomándomelo así, sólo ha sido algo de una noche, solo cuatro besos mal contados...
Tengo el defecto de implicarme demasiado cuando se trata de algo... así.
Ahora tengo la cabeza solo ocupada por él, y mañana por la mañana he quedado con Iván... encima tendrá ganas de hacer el amor, y si no empiezo a ver las cosas desde otra perspectiva... no se si el cuerpo me va a dar para eso... Pero quiero tanto a Iván... es evidente que no me voy a cargar mi fabulosa relación con Iván por ese gilipollas.
Pero él es una maldita trampa: es guapo, es inteligente, ¿Por qué le interesé?, seguramente... fue genial, porque él hizo que fuera genial para poder conseguir su presa esa noche... sólo eso, una más.

domingo, 14 de noviembre de 2010

ByM 16. Beso fugaz. Dedicado a Paula D.L :)




Estaban los dos en silencia mirándose:
-Tú no puedes hacer esto, tienes novio- Blanca see quedó de piedra, y hasta se sintió ofendida, además era algo que ella no le había contado, y le dijo tajantemente:
-¿Cómo lo sabes?
-Se lo he preguntado a Jose- Blanca se sintió bastante alagada, pero le contestó haciéndose la dura.
-¡Yo no he intentado ligar contigo esta noche¡- a lo que él contestó irónicamente (con su sonrisa de seductor, siempre su sonrisa de seductor)
-Yo tampoco…
Se fueron acercando el uno al otro a cámara lenta, tan lento que parecía eterno, hasta que se juntaron sus bocas y se abrieron a la vez como si siguieran un mismo guión, Miguel cogió a Blanca por la cintura. No eran besos dulces ni movimientos suaves, eran apasionados, fuertes, como si se fuera a acabar el mundo, Miguel incluso mordió a Blanca, ambos labios a la vez, un mordisco que, minutos después, Blanca aún notaría.
Aunque Blanca se encontraba en un extraño paraíso, extraño porque era la primera vez que Blanca besaba a alguien a quien había conocido tres horas antes, alguien se le pasó por la cabeza, era Iván, y Blanca se apartó de Miguel y fue a paso ligero hacia el ascensor, no lo hizo porque quisiera en realidad separarse de él, lo hizo porque pensó que era lo más correcto (aunque luego se arrepintiera), y albergó la esperanza de que él viniera detrás de ella, le cogiera y siguieran con los besos, pero no fue así, cuando Blanca se giró Miguel se estaba yendo casi corriendo.


Continuará...

ByM 15. No se qué decir.

 
-¿No tenías tanta prisa?
- Es que tu portal es muy acogedor…- y se acercó a Blanca, que sintió volverse estúpida, se le nubló la mente y no supo qué decir, y soltó la enrome y tremenda gilipollez:
-Si, las luces son tan… incandescentes…- enseguida se arrepintió, porque no tenía sentido, sonó tipo: no se que decir para resultarte interesante e irresistible, encima, él contestó.
-Pero si las luces están apagadas-Blanca quería desaparecer, además estaban a penas unos pocos centímetros de distancia el uno del otro. Blanca sacaba temas absurdos, y preguntaba cosas obvias y notablemente forzosas, como por ejemplo: ¿Dónde vivías? – cuando era obvio que vivían en el mismo barrio. Miguel le contestaba con la misma sonrisa, en la cara de siempre, sonrisa de seductor, que no era al 100% del agrado de Blanca, porque esas sonrisas no le suelen transmitir sinceridad, y le intimidaba, era como si un gigante mirara desde arriba a una hormiguita insegura, como si el lobo se fuera a comer a caperucita:
-Ha sido increíble conocerte, creía que eras un gilipollas, pero en realidad no lo eres tanto- Blanca se empezaba a odiar a si misma porque de su boca solo salían estupideces, y con esas palabras sentía que estuviera confesando sus sentimientos, cosa que no quería que Miguel lo notara, por el miedo de que pudiera aprovecharse y ser un lío más, cosa que Blanca no podía soportar:
-Para mi también ha sido increíble conocerte.

Continuará...

sábado, 13 de noviembre de 2010

ByM 14. ¿Por qué se queda ahí?




Por fin llegaron al portal.  Blanca se imaginaba un típico beso de portal, que en realidad es casi siempre la última oportunidad. Cogió las llaves y se dispuso a abrir la puerta sin mirarle ni decir nada, fue cuando la abría, que lo miró y le dijo:
-Bueno, adiós.
-Adiós.- Y entró dejando que detrás de ella la puerta se cerrara. Mientras caminaba hacia el ascensor le inundó una enorme sensación de desilusión, la verdad es que no sabía por qué quería eso con alguien que se supone que tenía que odiar, a alguien tan sumamente diferente a ella, y además esperaba que, como buen seductor y hombre seguro de si mismo que se supone que es, no le había cogido y le había dado un beso de película…
Apretó el botón del ascensor, y mientras esperaba a que bajara, vio en el espejo de la entrada que él estaba apoyado en la pared del portal mirando nada en especial, parecía sumergido en su propio mundo. Y blanca pensó: ¿No tenía tanta prisa? ¿Por qué se queda ahí quieto?- No se lo pensó dos veces y fue, abrió la puerta y se quedé entre la puerta y el portal.


Continuará...

ByM 13. Me tengo que ir.




Por el camino Miguel le contó a Blanca que no había vivido siempre en Madrid, y no voy a escribir la lista de los sitios donde ha estado (más o menos es irrelevante), sabe hablar inglés, ya que vivió unos cuantos años en Chattam (cerca de Londres) y también portugués. Así que, original de Blanca, le pidió que le dijera algo en portugués, y lo hizo, le pidió la traducción, era la siguiente:
-¿Qué quieres que te diga, mi guapa…? -Y Blanca le acabó la frase.
-¿Amiga?
Llegaron al pub, había mucha gente, música, baile, aunque a ella no le apetecía mucho bailar. De repente, ve que alguien llama a Miguel por teléfono, y Blanca temió lo peor, otra premonición acertada. Cuando acabó de hablar se acercó a Blanca:
- Javier va a venir a recogerme dentro de cinco minutos para llevarme a casa- eran las 5 de la madrugada. Blanca se dio cuenta en seguida de que se iría, volvería a su ciudad y no volvería verle, y lo peor… que tenía ganas de algo más. Fue un acto reflejo pedirle que le acompañara a casa de su abuela, donde esa noche se quedaba a dormir porque no tenía a nadie que le llevara a su casa, aceptó de inmediato pero insistió en que tenía prisa porque Javier les iba a recoger en cinco minutos y emprendieron el muy corto camino.
Hablaban de tonterías, se reían de las tonterías de la gente borracha que se cruzaban en su camino. Y por fin llegaron al portal.


Continuará...

viernes, 12 de noviembre de 2010

ByM 12. Loción anti mosquitos.

 


Paula, que por aquel entonces llevaba mucho tiempo conversando con Igor sobre los amoríos de él, y sobre el hecho de que Paula fuera la Belén Esteban de la semana porque era la querida de un chico, bueno, chico, hombre (porque tenía once años más que ella, casi treinta) muy famosillo por el pueblo, lo increíble era que no había pasado nada ente ellos, porque por parte de Paula no había nada que hacer, pero aún así estaba en boca de todo el mundo.
Paula le dijo a Blanca que se iba con Igor a un pub donde hacían discoteca. En aquél momento, a Blanca  no se le ocurrió que se podía quedar sola, completamente sola con él y perderse por las calles del pueblo, se sentía desnuda si se alejaba de Paula, así que le propuso a Miguel ir con ellos, y accedió.
Paula e Igor estaban siempre unos cuantos muchos pasos más por delante de Blanca y Miguel. Apenas habían podido emprender una nueva conversación, porque un grupito de chicas detrás de ellos le llamaron con un tono coqueto y con sus voces chillonas, más o menos así: Migueeeeeeeeél. No es posible que pueda tener tanto éxito este chico, creía que la gente exageraba, pero no, pensaba Blanca.
Miguel se fue un momento a hablar con ellas, y Blanca siguió caminando esperando a que no tardara y siguiera el camino con ella. Cuando vio que él ya había dejado al grupo de chicas y se dirigía hacia ella, le dijo algo que se moría por decirle:
-La próxima vez ponte la loción anti mosquitos.- Mientras se lo decía, se dirigía hacia Blanca con una cara que no habría sabido cómo describirla, fue una mezcla de su faceta seductora, también de relajación, y lo vio venir, fue una premonición, cuando Miguel llegó a Blanca, puso sus brazos alrededor de la cintura de ella mientras le decía:
-Me la he olvidado en la maleta.- Y aunque Blanca se moría de ganas de recibir un gesto así por su parte, su faceta de mujer fuerte e independiente hizo que cogiera sus brazos y se los apartara delicadamente, sin ser brusca, como quien no quiere la cosa. Tenía los brazos amarrados, eran duros, pero al final se soltaron. Él no hizo cara de desagrado ni cara de: ¿Por qué me apartas? Siguió como siempre, con su sonrisa seductora y su actitud de chico seguro, guapo y triunfador.

Continuará...

jueves, 11 de noviembre de 2010

ByM 12. Sonrisa



Miguel y Blanca empezaron una ronda abundante de chistes malos, uno detrás de otro, cada uno más malo que el anterior:
-Escucha este Blanca, ¿Qué es un pájaro aplastado? Una avellana- Blanca se rió bastante, a pesar de lo malo que era le pareció bastante ingenioso. Y otra vez faceta de seductor + sonrisa de seductor:
-Es curioso, la mayoría de las chicas no lo entienden a la primera, pero tú sí- a Blanca le gustó que la piropeara en dirección a su inteligencia, pero le indignó eso de que ''la mayoría de chicas no lo entienden a la primera'', pero no le dio tiempo a decirle nada, porque otra chica le llamó, otra chica mona, otra delgada, otro bicho palo. Le pidió que le esperara.
Blanca se levantó del suelo y se puso a hablar con Paula, que le preguntó:
- Hey, ¿Qué tal con éste?
 -Pues la verdad es que genial, no me lo esperaba, me lo estoy pasando súper bien, bueno, sí es verdad que es algo fantasmilla, algo creído (¿algo?) pero es simpático y tenemos conversación.- De repente, Blanca ve como él la está mirando, y le sonríe a lo lejos, con una sonrisa de seductor de película mezclado con simpatía, y Blanca, sin darse cuenta, le devolvió la sonrisa, una sonrisa sincera y de complicidad.
No pasaron ni cinco minutos hasta que él volvió, se sitúa delante de Blanca, no quita de su cara esa sonrisa de conquistador que deja ver su perfecta dentadura, y de su boca sale:
-Es difícil sacarte a ti una sonrisa- y Blanca notó que Paula se reía disimuladamente, haciendo lo que podía, claro. La cara de Blanca se iba enrojeciendo por segundos, y  le contestó:
- Es que yo cuando me suelto...- Y enseguida se arrepintió, porque esa frase podía tener diversas connotaciones, y porque sintió que había flirteado con él.


Continuará...

miércoles, 10 de noviembre de 2010

ByM 11.¿Psicoanálisis?




Cuando Miguel y la chica mona acabaron de hablar, él fue directamente al sitio donde habían estado sentados en un principio, y se sorprendió de no ver a Blanca, como ella estaba cerca y totalmente atenta al rincón, enseguida se dio cuenta de que él la buscaba, y le hizo una señal. Miguel se sentó con ella.
Entonces emprendieron una muy extraña conversación:
-Te voy a contar una cosa, te daré opciones y tú me tienes que contestar con sinceridad.
- ... Vale
-Estás en un concurso donde hay X platos con comido, uno es una comida normal, otro es mierda de perro, y otro es pescado podrido, y te sale uno de los platos al azar, puedes tener suerte de que te toque el plato normal, o la mala suerte de que te toque la mierda de perro o el pescado podrido, si te comes el plato que te toca, te dan 1000000 euros, te arriesgarías a que te tocara la mierda o te retirarías.- Blanca no acababa de entender la finalidad de ese estúpido juego, pero aún así pensó la respuesta muchísimo rato.
-Sí, me arriesgaría.
-Eres aventurera, pero te cuesta mucho dar el primer paso- Blanca le miró con cara de: ¿Tú, éticamente, qué tal? y le dijo muy tajante:
-¿Me estás psicoanalizando?- Y él le contestó como si no pasara nada y con su sonrisa de seductor.
-Sí.- Y empezó a hablar y presumir de que había estudiado tal psicólogo y no se qué filosofía de los sueños, entonces, pidió a Blanca que le contara uno de sus sueños más comunes:
-Pues siempre que estoy enferma sueño que estoy en un edificio muy oscuro, que alguien me persigue, lo paso muy mal y me despierto sudando y jadeando-  ¿el veredicto de Miguel?:
- Apetito sexual no saciado.- cosa que no acertó nada ya que esa misma semana Blanca había perdido la virginidad con Iván, y, al ser novedad practicaba sexo como dos veces al día o más, y le apeteció decirle: pues el otro día hice el amor cuatro veces. Claro que, si se lo hubiera dicho, estaba segura de que le habría contestado: ¿Cuatro veces te parece mucho? Eso no es nada.


Continuará...

martes, 9 de noviembre de 2010

ByM 10. Mucha niña mona.





Una chica llamó a Miguel, una chica bastante mona, como casi todas las que hablaban con él, la chica estándar que Blanca se imaginaba que era para Miguel, delgada, muy delgada, pelo largo y muy liso, castaña, y cara medio de niña, pija y prepotente. Se fueron a hablar a un rincón:
-Espérame aquí, enseguida vengo.- Y eso hizo, quedarse sola (porque el resto de personas que en un principio se habían sentado en ellos habían desaparecido sin que ellos se dieran cuenta)
En otro sitio, no muy lejos de donde Blanca esperaba, estaban Jose, Igor y algunas personas más. Jose, al verla sola, le insistió en que fuera a sentarse con ellos. Blanca aceptó a regañadientes, no quería decir que estaba ahí sola esperando a Miguel, así que accedió fácilmente solo porque no estaba muy lejos del rincón donde estaban Miguel y la chica mona, y, en ese momento, se dio cuenta de que quería seguir hablando mucho más rato con él. Y estando sentada con Jose, no dejaba de mirar todo el rato el rincón donde Miguel estaba, se le veía un poco por detrás.


Continuará...

lunes, 8 de noviembre de 2010

ByM 9.Me siento agusto aquí.




Entonces Miguel empezó a hablar de Madrid, de lo que allí se podía encontrar que no se podía encontrar en el pueblo de Blanca, en resumidas cuentas, hablaba del pueblo como un pueblucho lleno de catetos incultos, y como no encontró a Blanca muy patriótica, le dio la razón, principalmente porque en gran parte pensaba igual que él. Miguel acabó llegando a la conclusión de que el pueblo es un agujero negro, y otra vez faceta de seductor:
-¿Cómo puede ser que tú vivas en un pueblo de catetos? Me ha extrañado mucho encontrarte en un lugar como este...- Blanca hizo como si no entendiera la segunda intención de lo que dijo, cosa que se le daba muy bien, y encogió los hombros.

-Blanca, ¿a qué hora vuelves a casa?
-No tengo hora.
-Es que yo en un principio me tenía que ir a las 3 a casa con mi hermana, porque mañana nos tenemos que levantar a las siete de la mañana para volver a Madrid.- entonces, sin avisar a Blanca, hizo una llamada telefónica sin ni siquiera apartarse a un rincón a hablar.
-¿Helena? Yo ya iré a casa más tarde, dile a los papás que no se preocupen, que ya llegaré.- Blanca se extrañó, le miró fijamente y le preguntó:
-¿Tienes quien te lleve a casa?
-¿Tanto te preocupa?- lo pregunto como preguntándole a Blanca si tanto le importaba su futuro estado.
-A ver, lo que tú hagas me da igual, pero no me sería agradable ver a alguien dormir en la calle.
-No, tranquila, si no tengo quien me lleve dormiré entre cartones al lado de un contenedor de basura.
Blanca se sentía enormemente halagada por el hecho de que hubiera llamado a su hermana, para decirle que se quedaba hasta más tarde, hasta más tarde por ella. No quiso pero empezó a engancharse.



Continuará...

domingo, 7 de noviembre de 2010

ByM 8. She loves you yeah yeah yeah.



Siguieron hablando, y Miguel empezó a contarle a Blanca un concierto que había dado él y su grupo de música en un conocido pub y el éxito que tuvieron.
-¿Qué tocas?
-La guitarra.
-¿En serio? yo también toco la guitarra.
-¿Si? Y... ¿Qué tocas?- la pregunta de siempre que Blanca odiaba, porque todo el mundo esperaba que le dijera que toca canciones de los Rolling Stones, de Green Day, de Guns n' roses y una lista de grupos que gusta a toda esa gente de la que Blanca estaba rodeada. Pero Blanca había aprendido a tocar la guitarra con un profesor, había tocado obras desde Luys de Nárvaez como más antiguo hasta Francisco Tárrega como más contemporaneo, nadie que no hubiera tocado la guitarra en una escuela sabría quiénes son, casi nadie. Todo el mundo esperaba que Blanca se pudiera marcar unos acordes y tocara She loves you yeah yeah yeah, she loves you yeah yeah yeah, pero no, lo de Blanca eran arpegios, punteo, etc, más que acordes. Miguel no lo entendió, como Blanca esperaba, él toca lo que Blanca esperaba que tocara. Entonces Blanca pudo ver cómo se tomaban los dos la guitarra: ella buscaba relajación cuando tocaba la guitarra, toca en audiciones, un sitio cerrado y poca gente, pero si puede no tocar delante de gente, mejor. Y él, fama, grandes escenarios, grandes masas aclamando. Una gran diferencia.
Blanca empezó a relajarse, cada vez le caía menos mal, empezó a sentirse a gusto.

ByM 7.¿Qué intenciones tiene?



Empezaron a hablar básicamente de tonterías, principalmente se vacilaban el uno al otro. Y Miguel le dijo a Blanca, como si fuera el mejor psicoanalista del mundo:
-Insisto en que pareces la típica chica que quiere ser rebelde pero mamá no le deja y se siente frustrada.
-Y tu pareces el típico creído que sale por las noches con la intención de liarse a la tía más buena que encuentre y que se siente orgulloso de eso.
-Y tú eres… solo con mirarte las Converse ya estás dentro del grupo de los peludos… llevas vaqueros… y pulseras… eres una peluda- Blanca prefirió reírse de sus tonterías en vez de reñir con él.
Entre el tumulto de gente se encontraba Jose, (mencionado en el capítulo 3, Una muy mala impresión). Se acercó a Blanca y Miguel, primero para saludar a Miguel, y después, intentando entablar conversación con ellos, dijo que ellos dos vivían muy cerca, que los barrios estaban al lado. Y Miguel inició su fase de seductor:
-Pues que raro que, viviendo tan cerca, no te haya visto nunca.
-Seguro que me habrás visto, pero no te acordarás- Principalmente porque no se conocían de nada.
- Si te hubiera visto, me acordaría...- No, Blanca no podía creer lo que había oído, sabía qué significaba, pero lo que le impactó fue que una persona como él le estuviera tirando los trastos a ella, una chica que pasa desapercivida, tímida, sobretodo cuando estaba rodeado de chicas deseando llevárselo al huerto (perdónenme la formalidad). Blanca no supo que decir y optó por no decir nada y seguir hablando, Jose entendió que tenía que irse, y lo hizo.

Continuará...

sábado, 6 de noviembre de 2010

ByM 6.No lo esperaba




Paula y Manuel empezaron a hablar, y Blanca se metió en la conversación, mejor dicho, se metió con Miguel, y él le dijo:
-Tu... tienes pinta de ser una emo frustrada, porque mamá no te deja vestirte de negro, eres de esas que se cortan las venas...
-No, verás, es que yo soy directamente de cortarme el cuello.
-Di que si, directa, tú eres de los mios.- Y le chocó la mano.
Paula ya había cambiado de persona para conversar y hablaba con Natalia de cosas personales y secretas, muy muy secretas, pero Blanca estaba sentada entre ellas dos, y la situación era incómoda, así que la inteligente de Paula, cogió a Blanca, la cambia de sitio, poniéndose al lado de Natalia y dejando a Blanca al lado del energúmeno ese:
-Te lo presto un rato- Blanca maldijo a Paula, se imaginaba toda la noche sin conversar con nadie, no pensaba en la posibilidad de que Miguel le pudiera dar conversación, pero entonces, Miguel empezó a darle golpecitos con su hombro contra el de Blanca, y ella se lo devolvió, prefería pelearse con alguien a no hablar con nadie, y cada vez se pegaban más rápido y más fuerte, hasta que al final pararon en un mini ataque de risa.


Continuará...