Miguel y Blanca empezaron una ronda abundante de chistes malos, uno detrás de otro, cada uno más malo que el anterior:
-Escucha este Blanca, ¿Qué es un pájaro aplastado? Una avellana- Blanca se rió bastante, a pesar de lo malo que era le pareció bastante ingenioso. Y otra vez faceta de seductor + sonrisa de seductor:
-Es curioso, la mayoría de las chicas no lo entienden a la primera, pero tú sí- a Blanca le gustó que la piropeara en dirección a su inteligencia, pero le indignó eso de que ''la mayoría de chicas no lo entienden a la primera'', pero no le dio tiempo a decirle nada, porque otra chica le llamó, otra chica mona, otra delgada, otro bicho palo. Le pidió que le esperara.
Blanca se levantó del suelo y se puso a hablar con Paula, que le preguntó:
- Hey, ¿Qué tal con éste?
-Pues la verdad es que genial, no me lo esperaba, me lo estoy pasando súper bien, bueno, sí es verdad que es algo fantasmilla, algo creído (¿algo?) pero es simpático y tenemos conversación.- De repente, Blanca ve como él la está mirando, y le sonríe a lo lejos, con una sonrisa de seductor de película mezclado con simpatía, y Blanca, sin darse cuenta, le devolvió la sonrisa, una sonrisa sincera y de complicidad.
No pasaron ni cinco minutos hasta que él volvió, se sitúa delante de Blanca, no quita de su cara esa sonrisa de conquistador que deja ver su perfecta dentadura, y de su boca sale:
-Es difícil sacarte a ti una sonrisa- y Blanca notó que Paula se reía disimuladamente, haciendo lo que podía, claro. La cara de Blanca se iba enrojeciendo por segundos, y le contestó:
- Es que yo cuando me suelto...- Y enseguida se arrepintió, porque esa frase podía tener diversas connotaciones, y porque sintió que había flirteado con él.
Continuará...

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