Una chica llamó a Miguel, una chica bastante mona, como casi todas las que hablaban con él, la chica estándar que Blanca se imaginaba que era para Miguel, delgada, muy delgada, pelo largo y muy liso, castaña, y cara medio de niña, pija y prepotente. Se fueron a hablar a un rincón:
-Espérame aquí, enseguida vengo.- Y eso hizo, quedarse sola (porque el resto de personas que en un principio se habían sentado en ellos habían desaparecido sin que ellos se dieran cuenta)
En otro sitio, no muy lejos de donde Blanca esperaba, estaban Jose, Igor y algunas personas más. Jose, al verla sola, le insistió en que fuera a sentarse con ellos. Blanca aceptó a regañadientes, no quería decir que estaba ahí sola esperando a Miguel, así que accedió fácilmente solo porque no estaba muy lejos del rincón donde estaban Miguel y la chica mona, y, en ese momento, se dio cuenta de que quería seguir hablando mucho más rato con él. Y estando sentada con Jose, no dejaba de mirar todo el rato el rincón donde Miguel estaba, se le veía un poco por detrás.
Continuará...

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