miércoles, 24 de noviembre de 2010

ByM 24. Me he pasado.

Pasaron los días y Blanca no recibía ningún mensaje de Miguel, y no entendía por qué. Él de vez en cuando se conectaba y no saludaba a Blanca, ella a él tampoco, por supuesto, puro orgullo, pero a veces no podía aguantar más y le saludaba. Él le contestaba de inmediato, nunca tardaba, las conversaciones eran agradables, pero se acababan, y Blanca nunca le reprochó que no le contestara el mensaje. Pasaron así unas cuantas semanas, hasta que, un día, una de las conversaciones fue a más
Miguel: ¿Qué tal con tu novio?
Blanca (Contestando con toda la sinceridad del mundo y sin ninguna mala fe): No puedo quejarme, hace nada hicimos medio año.
Miguel tardaba mucho en contestar, y la impaciencia le pudo a Blanca:
B: ¿Y tú, estás con alguien?
M: No, estoy más solo que la una…
A Blanca le sonó dramática, pero ella optaba por hacerse la dura.
B: Mmmm… ¿Pobrecito?
M: Sí
Blanca no entendía por qué él le estaba contando esas cosas, y, tras esta afirmación, decidió aflojar.
B: Venga, ya verás como no te costará encontrar a alguien.
M: Pero es que estoy harto de que siempre me pase lo mismo.
B: ¿Y qué es lo que te pasa siempre si se puede saber?
M: Que me dejo llevar demasiado por los sentimientos sin usar la cabeza.
Blanca deseó tener claro sobre a qué se refería, ya que, podría decirlo como algo general, o podría decirlo recordando aquella noche, y a Blanca le dolía no saberlo porque no podía acabar de creer que él pudiera tener sentimientos, y sobre todo lo dolía pensar lo segundo y estar equivocándose.
B: A mí lo que me pasa es que hago siempre lo que siento sin pensar en las consecuencias. Que ahora que lo leo, es lo mismo que te pasa a ti.
M: Vaya, es verdad
B: Aunque... no parece que te afecte liarte con una una noche.
Blanca lo volvió a leer y se arrepintió en el momento de lo que había dicho, más que de lo que había dicho, de la brusquedad con la que lo había dicho, pero daba igual, porque el mensaje instantáneo ya estaba en pantalla.
M: ¡Pues claro que me afecta!
Y Blanca intentó rectificar.
B: Perdóname, no quería insinuar que eres una máquina fría y  sin sentimientos…
M: Que mas da, es normal que pienses así después de todo lo que te han dicho de mí. Pero lo siento, yo soy como soy.
B: Te pido perdón por lo que te he dicho, no quería decirlo así, solo quiero saber si es verdad o no.
ÉL: Me tengo que ir a pasear al perro y a comprar, adiós.


Continuará...

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