lunes, 22 de noviembre de 2010

ByM 23. Odio







Blanca le agregué de inmediato. Al día siguiente hablaron, él la saludó, la conversación fue breve y superficial, no se mencionó nada de aquella noche, nada de lo que dijeron tuvo importancia.
Pasaron los días, y Blanca esperaba que le contestara el mensaje, pero no recibía contestación alguna, él no se conectaba, los días fueron pasando, Blanca comprobaba cómo él entraba en la red social pero no se molestaba en contestarle el mensaje, y fue acumulando odio y rencor, volviendo a creer de nuevo que era como le habían dicho, la vergüenza hacia sí misma era inaguantable, sobre todo le hizo gracia pensar que en el último mensaje le había dicho que esperaba que le escribiera más, y cuando pensaba que de nada había hecho una montaña de arena, se sentía verdaderamente mal, sobre todo porque podía dar pie a que Miguel la tomara como una niña tonta o se estuviera riendo de ella.
Era el primer fin de semana desde que comenzó las clases, era una noche aburrida, un sábado noche sin salir, ninguna película que ver, nada interesante que leer, una duda y pena en la cabeza. Blanca se conectó, a la vez que escuchaba música y miraba cosas sin importancia, pero en el fondo no se iba a dormir porque mantenía la esperanza de que Miguel se conectara. Eran las dos de la madrugada pasadas, y Blanca inició una conversación virtual con Paula, lloraba sus penas y reincores. A los quince minutos, él se conectó, y aunque supuestamente Blanca se había estado entrenando para que no se le saliera el corazón del pecho cuando Miguel se conectara, se le salió del pecho. Blanca no le saludó, no quería rebajarse a tal grado, pero definitivamente se quise morir cuando fue él quien no tardó en saludarla. La conversación era normal, Blanca estaba especialmente seca con él, no quiso preguntarle por qué no le contestaba el mensaje, no quería parecer que se arrastraba, en cambio, él estaba amable y simpático, pero no mencionó lo del mensaje. No estuvieron0 ni cinco minutos hablando cuando Miguel le dijo:
- Me tengo que ir, te deseo lo mejor, Blanca.- y se desconectó sin darle tiempo a Blanca de decir nada.




Continuará...

No hay comentarios:

Publicar un comentario